20 abr. 2018

Encerrona

El librero es un bocazas.
Le ha contado a otro del gremio lo que hace en la trastienda cuando me sube las faldas.
Por eso hoy me ha pedido que le mostrara la entrepierna. Sin compromiso alguno. Sin dejarme tocar por otras manos que no fueran las del propio librero.
He terqueado, recordándoles que sólo era una niña inocente y ellos un par de viejos verdes...

Pero, al final del juego, todos hemos ganado.
El voyeur se ha ido con los ojos inyectados en coño sabroso.
El librero me ha montado sobre sus rodillas.
Y yo le he follado a buen ritmo, ahogando sus gemidos en mi pecho.


13 abr. 2018

Hasta el 6 de abril...

vuelvo a las andadas, a mis mejores clientes,
a los hoteles, a las citas por el móvil
a los revolcones a altas horas

vuelvo a abrirme de piernas, a dejarme encular,
a comer vergas y a llenarme de esperma,
a dejarme hacer y a que se dejen
a sollozar, incluso, cuando es más de lo que puedo soportar


y
vuelvo a casa satisfecha,
marcada a fuerza de polvos, mordiscos y azotes,
y
vuelvo con ganas de más,
de más sexo,
sexo, sexo y sexo...

vuelvo tan puta como salí



25 mar. 2018

Días de asueto

Es volver a casa, y saber que me espera.
Es volver, y precipitarme ante él.
Y saciar mis instintos.

Él encuentra en mi sexo, un juguete perverso.
Yo descubro en su dominio, la razón para querer seguir adelante.

Es tocarme y abrir la caja de Pandora.
Es desearle y obtener al sádico cabrón que mejor me conoce.